Externalizar la culpa

Uno de los ejercicios que hacemos en las sesiones cuando la persona que consulta siente culpa es externalizarla, es decir, la colocamos fuera de la persona a través de ejercicios que usan el lenguaje para que esa persona la vea fuera de sí y podamos trabajar con el material significativo que va surgiendo.

No se trata sólo de expresarla (sino diríamos exteriorzar) sino de elaborar un nuevo recorrido psicológico. ¡No puedes imaginar los milagros que vivenciamos en momentos así! No lo digo de forma esotérica porque es una cuestión material la forma en que a esa persona le sucede una especie de ‘clack’ que le alivia y le permite actuar de forma distinta ante la vida. A través de elementos inconscientes tejemos hacia la consciencia un camino nuevo, y de eso se trata. Eso es sanar.

¡Cuánto nos queda por aprender de lo ‘invisible’ para darnos cuenta de que no tiene procedimientos mágicos sino educativos y socialmente influenciados!

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