Relajación: cambios psicofisiológicos

En la actualidad se apunta como mecanismo subyaciente a muchos trastornos psiquiátricos y psicofisiológicos, una especial hipersensibilidad a la estimulación y una propensión para mantener de forma sostenida niveles elevados de activación.

La idea principal que queremos exponer en este artículo es que el sistema muscular responde con facilidad al control intencional voluntario. Esto significa que podemos gestionar el estrés de forma relativamente sencilla si aprendemos a hacerlo. Lo importante es llegar a un estado de concentración interna.  El cerebro puede disminuir su activación si se reducen las entradas sensoriales, en especial las provenientes de los músculos. Al desactivarse el cerebro a su vez se disminuirá la activación del Sistema Nervioso Autónomo, produciéndose en consecuencia un efecto de relajación.

Practicar la relajación, a la inversa, desde la representación mental es fácil para algunas personas, pero a otras les cuesta más producir una modificación del estado de consciencia a través de la generación voluntaria de sensaciones autoinducidas de forma cognitiva.

El sistema límbico es una de las partes más antiguas del cerebro en términos filogenéticos y evolutivos. Está formado por varias estructuras cerebrales que regulan las respuestas fisiológicas frente a determinados estímulos (instintos humanos como la memoria involuntaria, el hambre, la atención, los instintos sexuales o las emociones). Está formado por partes del tálamo, hipotálamo, hipocampo, amígdala cerebral, cuerpo calloso, septo y mesencéfalo.

sistema límbico

El hipotálamo en concreto es una glándula que puede regular las emociones, sensaciones y funciones en función de la “economía” del cuerpo y su funcionamiento. Algunas funciones son netamente reflejos viscerales, y otras comprenden reacciones conductuales y emocionales complejas; sin embargo, todas ellas representan una respuesta particular a un estímulo característico. El hipotálamo regula la liberación de hormonas de la hipófisis, mantiene la temperatura corporal, y organiza conductas, como la alimentación, ingesta de líquidos, apareamiento y agresión. Es el regulador central de las funciones viscerales autónomas y endocrinas.

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La tensión puede controlarse dirigiéndose directamente a modificar la activación fisiológica o bien modificando pensamientos, situaciones o conductas que tienen un efecto directo sobre nuestro organismo. No es posible señalar cuál es el mejor nivel de acción porque ambas soluciones son complementarias y en cualquier caso depende de las necesidades y dificultades de cada persona incidir más en un plano o en otro.

Tanto las aferencias sensoriales (sentidos, musculatura, etc) como las neocorticales pueden colaborar en el mantenimiento de la activación o sobrecarga emocional. El papel del sistema límbico y, en especial, del hipotálamo se asocia a sentimientos de preocupación, amenaza o conductas de escape.

Entre los cambios psicofisiológicos más estudiados como efectos de la relajación pueden destacarse:

  • Disminución de la tensión muscular tónica.
  • Disminución de la frecuencia e intensidad del ritmo cardíaco.
  • Aumento de la oxigenación celular debido a la vasodilatación arterial.
  • Disminuye la respiración en frecuencia, aumentando la intensidad y la regularidad en el ritmo inspiratorio-expiratorio.
  • Disminución de la actividad simpática general.
  • Disminución de los niveles de secreción de adrenalina y noradrenalina.
  • Reducción del nivel de ácido láctico en la sangre.

Algunos de estos cambios no podemos notarlos conscientemente pero otros sí. No obstante lo más importante, y a su vez una de las cosas que se perciben más rápidamente, es una sensación especial de confort, seguridad y tranquilidad.

Además también tendremos otros efectos generales inducidos en el organismo, y si repetimos asiduamente hasta alcanzar este estado placentero, lograremos cambios a largo plazo en nuestra calidad de vida.

¿Sabías que cuando te relajas…

  • Disminuyen los índices de colesterol y de ácidos grasos en plasma?
  • Incrementa el nivel de leucocitos con mejora en el funcionamiento del sistema inmunológico?
  • Incrementan los ritmos alfa y los ritmos theta cerebrales?
Activación y estrés
Aspectos implicados en el desarrollo de la activación y sus efectos.

Datos Bibliográficos:

  • Labrador, F.J., de la Fuente, M.L., i Crespo, M. (2001). Técnicas de control de la activación: relajación y respiración.  A F.J. Labrador, J.A., Cruzado i M.Muñoz (Eds.). Manual de técnicas de modificación y terapia de la conducta (pp. 367-395). Madrid, España: Pirámide.

 

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