De lo Dual a lo Tridimensional

Supongo que habréis oído hablar de la segunda dimensión, de la tercera y la cuarta, o quizás de alguna más. Yo no sé muy bien lo que esto significa en términos de evolución espiritual, y aunque me gusta leer sobre este tipo de cosas, nunca acabo de entenderlas ni logro encajar la reflexión que se ofrece sobre ello con mis propias intuiciones.

El hermetismo llega a resultarme molesto, aunque no niego que me intriga. Por ello, como soy incapaz de hablar de lo que no entiendo, os voy a acercar a un significado terrícola de las dimensiones apuntando, como siempre,  a un tipo de trabajo lo más realista posible. Vamos a hablar sobre la gestión de las emociones y de cómo abordar conflictos a partir de las conclusiones que he sacado sobre lo dual y lo tridimensional.

LO DUAL

Contrarios, dicotomías, polos. Es bien sabido por todos: te enamoras y odias, quieres un trabajo y a la hora de la verdad no lo quieres, deseas con toda tu alma una aventura loca y más tarde reconoces que lo que más te gusta es la calma, quieres emocionarte intensamente para sentirte viva  pero en el momento de la apertura real respondes de modo racional porque consideras ‘pensándolo mejor’ que eso es lo que da sentido a tu vida (o al revés). Incluso con minucias: decides tomarte una cerveza pero luego te acuerdas de que no debes tomarla, piensas que hoy empezarás a hacer deporte pero a los cinco minutos le das prioridad al descanso…

Es doloroso muchas veces entrar en círculos viciosos de este tipo, en especial cuando éstos nos vuelven realmente indecisos y propagan la inseguridad por todas las células del cuerpo.

Estoy convencida, por mi propia observación, de que las personas más felices o, digamos, equilibradas no son las que simplemente conviven con los dos polos y los aplauden en igual medida sino las que son capaces de integrar esos dos polos.

Pero para integrarlos necesitamos un tercer elemento. El tercer elemento es lo que determina la evolución, una nueva fuerza, un nuevo recurso, acaso una ventaja de la inteligencia que agranda nuestras posibilidades.

¡Atentas y atentos que vamos a viajar a la tercera dimensión!

LO TRIDEMENSIONAL

Ahora necesitamos dos elementos más uno. Podríamos, de entrada, llamarlos positivo (o activo), negativo (o pasivo) y neutro. Estos se suelen asociar con un triángulo pero yo propongo que los imaginemos como tres engranajes de una rueda, uno da impulso al siguiente y hace girar la rueda, y éste al siguiente, y así sucesivamente, de modo que todos los elementos empujan y a su vez son empujados por otro. Si eso se da de forma constante, tenemos una rueda que gira, que trabaja, que se mueve, que avanza.

El elemento Positivo es una energía que nos mueve con fuerza, es una recarga (o acumulación) que suele provocarnos sensaciones más o menos intensas y nos activa cargando en nosotros una energía que buscará tarde o temprano ser descargada. (A veces nos quedamos años sin concluir un ciclo de este tipo, no es tontería). Hablamos de cosas como rabia o alegría, pero también de decisión, de eficacia, de productividad, o incluso de caos y desastre.

El cúmulo de energía hace que se active su contrario, de modo que al pasar de un estado al otro, la rueda habrá hecho parte de su recorrido.

Ahora queda activado el elemento Negativo que nos da sensación de pasividad. Aunque siguen pasando cosas, la energía se vive como más lenta, más suave, o en todo caso podríamos definirlo como un estado que no nos lleva a la acción. Puede ser tristeza, miedo, duda…

Aquí pueden pasar dos cosas:

  1. Vuelvo al elemento positivo y entro en mi círculo vicioso, en la rueda que se propulsa con dos hélices y que sigue dando vueltas y vueltas en la dualidad.
  2. Presa del agotamiento, dejo de reaccionar. Simplemente observo que no puedo hacer nada.

Si entras en el estado 2 descrito más arriba, estas empezando a incubar el elemento Neutro que con su aparente no-fuerza dará un resultado y movilizará. Para que el elemento Neutro haga su función después del agotamiento y la observación, llegará la consciencia. Una nueva visión del conjunto que te permite mirarte como no te habías visto antes, contextualizando sin invenciones, sin añadir información, sin desdibujar la realidad. En ese estado se da la confianza en uno mismo, lo que es simplemente es, ahora es así. Sin duda, esa será la fuerza necesaria que nos conducirá de nuevo al elemento Positivo pero de una forma revalorada y probablemente con un nuevo plan.

LA CUARTA; QUINTA; ETC. DIMENSIONES

Como habréis visto el puzzle que intentamos desgranar es algo móvil, estas composiciones internas y del mundo no son figuras geométricas estáticas. Siempre podremos añadir un factor y habremos entrado en cada etapa de un mismo enigma. Nunca termina, las cosas por descubrir son infinitas.

 

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