Sentir lo ajeno como propio

El ser humano dispone de unas capacidades mentales que le permiten interpretar y predecir la conducta de los otros. Veremos como las neuronas espejo tratan lo que entendemos como empatía a un nivel neuronal y también veremos brevemente como la teoría de la mente lo hace en el nivel cognitivo. Por tanto os doy más motivos para que veamos el ser como un todo integrado y no en sus partes: cuerpo, mente, emociones, espíritu. Lo que sucede en una de las partes va a tener consecuencias en todo el ser.

La empatía

La empatía es la capacidad de una persona para vivenciar los pensamientos y sentimientos de los otros, reaccionando adecuadamente, es decir identificándose profundamente con el otro pero sin llegar a fusionarse con él hasta perder por completo la propia individualidad. La psicología y algunas corrientes derivadas diferencian en la empatía dos componentes: cognitivo y emocional. El componente cognitivo comprendería los pensamientos y sentimientos del otro. El componente afectivo sería el que comparte el estado emocional de otra persona.

La Teoría de la Mente

La Teoría de la Mente trata de explicar como las acciones humanas son guiadas por representaciones, creencias y deseos internos; es decir que entendemos que las personas suponemos interioridad en nuestros semejantes de modo parecido a  nuestra propia interioridad. Esto es posible porque poseemos un mundo experiencial susceptible de ser compartido con nuestros congéneres. Desde muy temprano compartimos experiencias: dialogamos o discutimos,  mostramos a otros lo que nos gusta y nos da placer, nos miramos a los ojos y creamos mundos de complicidad, relaciones sociales. Con menor o mayor nivel de complejidad, todo aquel que comparte experiencias, necesariamente le atribuye al otro un mundo experiencial. Las personas nos comunicamos e interaccionamos, producimos y transmitimos nuestras culturas. Y a su vez, las conquistas culturales, artefactos, símbolos e instituciones, constituyen el entorno natural para el desarrollo de cada persona.

Las neuronas espejo

Las neuronas espejo son un tipo particular de neuronas que se activan cuando un individuo realiza una acción, pero también cuando él observa una acción similar realizada por otro individuo.

Los circuitos neuronales activados en una persona que realiza acciones, expresa emociones y tiene sensaciones, se activan también, automáticamente mediante un sistema de neuronas espejo, en el observador de dichas acciones, emociones y sensaciones.

Desde un punto de vista cognitivo se propone que la activación compartida sugiere un mecanismo funcional de simulación automática, inconsciente y sin inferencias en el observador de las acciones, emociones y sensaciones llevadas a cabo y vividas por el observado. Desde un punto de vista fisiológico se propone que el patrón compartido de activación neuronal y la simulación encarnada que lo acompaña constituyen una base biológica fundamental para comprender la mente del otro.

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¿Conoces el fenómeno de los miembros fantasma?

Te voy a contar algo muy interesante que está relacionado con todo lo anterior y que te servirá para hacerte más preguntas sobre cómo y de qué estamos hechos.

El fenómeno de los miembros fantasma es muy interesante, se llama así a la sensación que experimenta la mayoría de las personas a las que se les ha amputado un miembro del cuerpo o lo que experimentan también muchas personas que han padecido la extirpación de un nervio. La experiencia consiste en seguir percibiendo esa parte que ya no está en el cuerpo con un alto grado de realidad tanto en sus componentes sensoriales como motores.

las personas a las que han sufrido la amputación de un miembro del cuerpo siguen percibiendo, a pesar de la pérdida, esa parte del cuerpo con un alto grado de realidad tanto en sus componentes sensoriales como motores.

Sería la supuesta alteración perceptual lo que se denomina “miembro fantasma”. Indudablemente, esta sensación la han experimentado los amputados durante centurias, sin embargo, la comunicación social de este fenómeno ha sido poco alentada por motivos obvios, ya que admitir la existencia de un miembro evidentemente ausente, pone en entredicho la salud mental del relator.

Se han hecho muchos experimentos para que las personas amputadas describan lo que sienten en el miembro desaparecido. Un dato curioso al respecto es que cuando una persona amputada (A) se halla ante otra no amputada (B) y la observa, puede sentir como un espejo las cosas que (B) hace con el mismo miembro. Es decir, supongamos que (A) no tiene una pierna y que (B) se rasca la pierna, se dan casos en los que (A) puede sentir también picor en la misma pierna (que ya no tiene) al verle.

Muchas de las propuestas teóricas contemporáneas para explicar la génesis del miembro fantasma, se basan en la existencia de una representación corporal asentada en la corteza y en diversas estructuras cerebrales. Una de las teorías más espectaculares de la última década es la propuesta por Ronald Melzack, en la que define la existencia de una red neuronal, distribuida en varias áreas del cerebro (sistema límbico, tálamo y cortezas) que procesaría información paralela a la entrada somatosensorial y que sería susceptible de ser modificada por la entrada sensorial real. Esta red neuronal además de responder a la estimulación sensorial, generaría la información precisa que le da al “cuerpo real” la certeza de pertenencia. Si esta matriz se encuentra activada sin la información sensorial periférica (el miembro amputado) producirá la sensación de tenerlo después de haberlo perdido.

La empatía es la capacidad de una persona para vivenciar los pensamientos y sentimientos de los otros.

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